La contabilidad de existencias determina cuánto valen las mercancías que tu empresa almacena y, por tanto, cuánto beneficio real obtienes. Elegir entre FIFO, PMP u otros métodos de valoración de inventario no es una decisión menor: afecta directamente al resultado del ejercicio, al balance y a la base imponible del Impuesto de Sociedades. El Plan General de Contabilidad (PGC), aprobado por el Real Decreto 1514/2007, regula qué métodos puedes aplicar y cuáles no. Si llevas mal las existencias, los números del cierre no cuadran. Así de simple. En este artículo repasamos los métodos permitidos en España, cómo aplicarlos con ejemplos prácticos y qué errores conviene evitar para que tu valoración de inventario refleje la realidad de tu negocio.
Qué son las existencias en contabilidad y por qué importa su valoración
Las existencias son todos los bienes que una empresa posee para venderlos, transformarlos o consumirlos durante su actividad. Materias primas, productos en curso, productos terminados, mercaderías y envases entran en esta categoría. El PGC las recoge en el grupo 3 del cuadro de cuentas.
Su valoración influye en dos partidas clave: el activo corriente del balance y el coste de ventas de la cuenta de pérdidas y ganancias. Si sobrevaloras las existencias, inflas el beneficio. Si las infravaloras, lo reduces artificialmente. Ambas situaciones distorsionan la imagen fiel de la empresa, principio rector de toda la normativa contable española.
La Norma de Registro y Valoración 10.ª del PGC establece que las existencias se valoran al precio de adquisición o coste de producción. Cuando existen lotes comprados a distintos precios —que es lo habitual—, necesitas un criterio para asignar valor a cada unidad que sale del almacén. Ahí entran los métodos de valoración.
Métodos de valoración permitidos: FIFO y PMP
El PGC permite dos métodos principales para valorar las salidas de existencias cuando hay lotes a distintos precios: el método FIFO y el precio medio ponderado (PMP). Otros métodos como el LIFO (última entrada, primera salida) no están admitidos por la normativa contable española vigente ni por las Normas Internacionales de Contabilidad (NIC 2).
Precio Medio Ponderado (PMP)
El PMP calcula el coste unitario dividiendo el valor total de las existencias disponibles entre el número total de unidades. Cada vez que entra un nuevo lote, recalculas la media. Las salidas se valoran siempre a ese precio medio actualizado.
Ejemplo práctico:
| Movimiento | Unidades | Precio unitario | Total |
|---|---|---|---|
| Stock inicial | 100 | 10 € | 1.000 € |
| Compra 1 | 50 | 12 € | 600 € |
| PMP tras compra | 150 | 10,67 € | 1.600 € |
| Venta | 80 | 10,67 € | 853,33 € |
| Stock restante | 70 | 10,67 € | 746,67 € |
El PMP suaviza las oscilaciones de precio. La mayoría de pymes españolas lo utilizan porque es sencillo de implementar en cualquier software contable como a3ERP y produce resultados estables.
Método FIFO (First In, First Out)
FIFO asume que las primeras unidades que entraron al almacén son las primeras que salen. Las existencias que quedan en stock se valoran al precio de las compras más recientes.
Con los mismos datos del ejemplo anterior:
| Movimiento | Unidades | Precio unitario | Total |
|---|---|---|---|
| Venta (80 uds.) | 80 del lote inicial | 10 € | 800 € |
| Stock restante | 20 (a 10 €) + 50 (a 12 €) | — | 800 € |
Con FIFO, el stock final vale 800 € frente a los 746,67 € del PMP. En periodos de precios al alza, FIFO produce un mayor valor de existencias en balance y un menor coste de ventas, lo que se traduce en un beneficio contable más alto. Es algo a tener en cuenta de cara a la planificación fiscal y al cálculo del Impuesto de Sociedades.
FIFO vs. PMP: cuál elegir según tu negocio
No hay un método universalmente mejor. La elección depende de tu sector, la volatilidad de precios de tus proveedores y tu estrategia fiscal.
- PMP conviene cuando los precios de compra fluctúan poco o quieres estabilidad en márgenes. Es el más extendido en comercio minorista y distribución.
- FIFO refleja mejor la realidad en negocios con productos perecederos (alimentación, farmacia) donde el flujo físico de mercancías coincide con el criterio contable.
- En entornos inflacionarios, FIFO genera mayor beneficio contable —y por tanto mayor carga fiscal—, mientras que PMP lo modera ligeramente.
Una vez elegido el método, el PGC exige aplicarlo de forma consistente. No puedes alternar entre FIFO y PMP según te convenga cada trimestre. Un cambio de criterio requiere justificación en la memoria de las cuentas anuales y aplicación retroactiva según la NRV 22.ª.
Si gestionas las subcuentas contables de tu plan de cuentas, verás que las existencias se desglosan en cuentas como la 300 (mercaderías), 310 (materias primas) o 350 (productos terminados). Cada una puede requerir un control de valoración independiente.
Registro contable de las existencias: asientos básicos
El PGC español utiliza el sistema de desdoblamiento para el registro de existencias. No se actualiza la cuenta de existencias con cada compra o venta, sino que se ajusta al cierre del ejercicio mediante la variación de existencias.
Asiento de compra de mercaderías:
| Cuenta | Debe | Haber |
|---|---|---|
| 600 - Compras de mercaderías | 1.000 € | |
| 472 - H.P. IVA soportado | 210 € | |
| 400 - Proveedores | 1.210 € |
Asiento de regularización al cierre:
| Cuenta | Debe | Haber |
|---|---|---|
| 610 - Variación de existencias | X € | |
| 300 - Mercaderías (existencias iniciales) | X € | |
| 300 - Mercaderías (existencias finales) | Y € | |
| 610 - Variación de existencias | Y € |
La diferencia entre existencias finales e iniciales determina si la variación incrementa o reduce el coste de ventas. Un inventario bien valorado —con FIFO o PMP correctamente aplicado— garantiza que estos asientos reflejen la realidad del negocio.
Deterioro de valor y precio de mercado
El PGC obliga a aplicar la regla del menor entre el coste y el valor neto realizable (VNR). Si el precio de mercado de tus existencias cae por debajo de su coste de adquisición, debes registrar un deterioro de valor mediante la cuenta 693 (pérdidas por deterioro de existencias) con abono a la cuenta 390 (deterioro de valor de mercaderías).
El VNR es el precio de venta estimado menos los costes necesarios para realizar la venta. Este ajuste se revisa en cada cierre. Si el valor se recupera, reviertes el deterioro —pero nunca por encima del coste original.
Esta norma protege contra la sobrevaloración del activo y está alineada con la NIC 2 de las normas internacionales. Las empresas que cotizan o presentan cuentas consolidadas deben prestarle especial atención, porque los auditores la revisan de forma sistemática.
Una correcta valoración de inventario incluye también los costes accesorios: transporte, seguros, aranceles y cualquier gasto directamente atribuible a la adquisición. El IVA deducible nunca forma parte del precio de adquisición. Los descuentos comerciales sí reducen el coste, mientras que los descuentos por pronto pago se registran como ingreso financiero.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar el método LIFO en España?
No. El Plan General de Contabilidad de 2007 eliminó el método LIFO como opción válida. Solo puedes aplicar FIFO o el precio medio ponderado. Esta restricción también se aplica a empresas que sigan el PGC de pymes (RD 1515/2007).
¿Cada cuánto debo hacer el recuento físico de existencias?
La normativa mercantil española exige al menos un inventario físico al cierre del ejercicio. Sin embargo, un control mensual o trimestral reduce errores y facilita la detección temprana de diferencias por mermas, robos o errores administrativos. Los programas de gestión con módulo de almacén automatizan buena parte de este seguimiento.
¿Qué pasa si no llevo control de existencias?
Si Hacienda te inspecciona y no puedes justificar la valoración del inventario, puede estimar las existencias finales y recalcular tu base imponible. Además, si gestionas tu propia planificación financiera, unas existencias mal controladas distorsionan cualquier análisis de rentabilidad o previsión de tesorería.
¿El método de valoración afecta al IVA?
No directamente. El IVA se calcula sobre el precio de venta, no sobre el coste de las existencias. Sin embargo, el método elegido sí afecta al resultado contable y, en consecuencia, a la base imponible del Impuesto de Sociedades y al IRPF en el caso de autónomos en estimación directa.
El siguiente paso
Abre tu último inventario y comprueba qué método estás aplicando realmente. Si usas un software contable, revisa la configuración del módulo de almacén: muchos programas aplican PMP por defecto sin que el usuario lo sepa. Si la configuración no coincide con lo que declaras en la memoria de las cuentas anuales, corrígelo antes del próximo cierre. Una incoherencia entre el método declarado y el aplicado es uno de los hallazgos más frecuentes en auditorías de pymes.