El modelo 111 es la declaración trimestral con la que empresas y autónomos liquidan ante Hacienda las retenciones de IRPF practicadas a trabajadores, profesionales y otros perceptores. Si pagas nóminas, contratas facturas con retención o abonas alquileres de actividad, este formulario te afecta. Las retenciones IRPF no son un impuesto propio: son dinero que adelantas a la Agencia Tributaria en nombre de otra persona. Los ingresos a cuenta del modelo 111 funcionan igual, pero cuando la retribución se paga en especie en lugar de en dinero. Te explico quién está obligado, cómo se calcula, qué plazos manejas y dónde están los errores que más caros salen.
Qué es el modelo 111 y quién está obligado a presentarlo
El modelo 111 recoge las cantidades retenidas durante un trimestre por rendimientos del trabajo y de actividades económicas. Lo regula la Ley 35/2006 del IRPF y su reglamento (Real Decreto 439/2007). La gestiona la Agencia Estatal de Administración Tributaria.
Estás obligado a presentarlo si eres retenedor. Es decir, si pagas alguno de estos conceptos:
- Nóminas de trabajadores por cuenta ajena.
- Facturas de profesionales autónomos con retención (abogados, diseñadores, asesores, etc.).
- Rendimientos de actividades económicas en módulos con retención del 1%.
- Premios, ganancias de aprovechamientos forestales y otros supuestos menos habituales.
- Retribuciones en especie, que se declaran como ingresos a cuenta.
Una sociedad sin empleados que solo recibe facturas de proveedores no presenta el 111. La obligación nace cuando tú retienes a un tercero. Un autónomo que factura a otra empresa no presenta el 111 por esa factura: es la empresa pagadora quien lo hace.
Diferencia entre retenciones e ingresos a cuenta
Ambos conceptos van en el mismo modelo, pero no son lo mismo. La distinción importa para rellenar las casillas correctas.
La retención se aplica sobre pagos en dinero. Descuentas un porcentaje de la nómina o de la factura y lo ingresas en Hacienda. El perceptor cobra menos, y esa diferencia la adelantas tú.
El ingreso a cuenta del modelo 111 aparece cuando la retribución se entrega en especie: un coche de empresa, un seguro médico, vales de comida, formación no exigida por el puesto. Como no hay dinero del que descontar, la empresa calcula el valor de mercado, le aplica el porcentaje y lo ingresa de su bolsillo (salvo que repercuta ese coste al trabajador). Si quieres afinar el cálculo de porcentajes sobre tus facturas, una calculadora de IVA e IRPF te ahorra errores de redondeo.
Tipos de retención aplicables en 2026
Los porcentajes dependen del tipo de rendimiento. Estos son los más frecuentes:
| Concepto | Retención |
|---|---|
| Profesionales (régimen general) | 15% |
| Nuevos profesionales (año de alta y dos siguientes) | 7% |
| Rendimientos del trabajo (nóminas) | Según escala (variable) |
| Actividades en estimación objetiva (módulos) | 1% |
| Cursos, conferencias y elaboración de obras | 15% |
| Administradores de entidades (general) | 35% |
| Administradores con cifra de negocio < 100.000 € | 19% |
La retención de las nóminas no es fija. Se calcula con un algoritmo que considera salario bruto anual, situación familiar, hijos, discapacidad y otros factores. El programa de nóminas o el modelo 145 que firma el trabajador alimentan ese cálculo. Un error aquí arrastra a la declaración de IRPF anual del empleado.
Cómo rellenar el modelo 111 paso a paso
El formulario agrupa los perceptores en bloques según el tipo de rendimiento. Para cada bloque indicas dos datos: número de perceptores y base de retención, y el sistema calcula el importe retenido.
- Rendimientos del trabajo (casillas 01 a 03): suma de retribuciones dinerarias de nóminas y sus retenciones.
- Rendimientos del trabajo en especie (04 a 06): aquí van los ingresos a cuenta.
- Actividades económicas (07 a 09): facturas de profesionales y de módulos.
- Premios y otros: bloques 10 a 18, de uso menos común.
- Resultado: la casilla 28 muestra el total a ingresar.
La presentación se hace por la Sede Electrónica de la AEAT con certificado digital, Cl@ve o, para personas físicas, el sistema de firma con clave de acceso. El pago se domicilia en cuenta o se ingresa mediante NRC bancario. Llevar bien tus registros por partida doble hace que cada trimestre sea cuestión de minutos en lugar de una reconstrucción a contrarreloj.
Plazos de presentación y relación con el modelo 190
El modelo 111 es trimestral para la mayoría. Las grandes empresas (facturación superior a 6.010.121,04 € en el ejercicio anterior) lo presentan mensual. Estos son los plazos ordinarios:
| Periodo | Plazo de presentación |
|---|---|
| 1T (enero-marzo) | 1 al 20 de abril |
| 2T (abril-junio) | 1 al 20 de julio |
| 3T (julio-septiembre) | 1 al 20 de octubre |
| 4T (octubre-diciembre) | 1 al 20 de enero |
Si domicilias el pago, el plazo se acorta unos días (suele cerrar el día 15). Cuando el último día cae en festivo o fin de semana, salta al siguiente hábil.
El cierre del año tiene un actor más: el modelo 190. Es el resumen anual de todo lo declarado en los cuatro trimestres del 111. Se presenta en enero y debe cuadrar al céntimo con la suma de los cuatro modelos. Un descuadre entre el 111 y el 190 es de las primeras cosas que el sistema de la AEAT cruza de forma automática.
Errores frecuentes que cuestan dinero
Las sanciones por presentar fuera de plazo arrancan en recargos del 1% mensual sobre lo no ingresado, según el artículo 27 de la Ley General Tributaria. Estos son los fallos que más se repiten:
- No presentar el trimestre sin actividad. Si retuviste cero, presentas igualmente el modelo en negativo o lo marcas como sin actividad. No presentar nada es una infracción.
- Confundir base y retención. La base es el bruto; la retención es el porcentaje sobre esa base. Invertirlas dispara el resultado.
- Olvidar las facturas de profesionales. Cada factura de un autónomo con retención que recibes va en tu 111, no en el suyo.
- Descuadre con el 190. Revisa la suma antes de cerrar enero.
- Mezclar conceptos. Trabajo y actividades económicas van en bloques distintos.
Si gestionas una sociedad, el 111 convive con otras obligaciones como el modelo 200 del Impuesto de Sociedades. Mantener separados los flujos de retenciones y los de tributación propia evita confusiones en el cierre contable. Y si buscas liquidez para digitalizar esta parte de la gestión, conviene revisar las subvenciones disponibles para pymes.
Preguntas frecuentes sobre el modelo 111
¿Qué pasa si no tengo trabajadores pero pago facturas de un autónomo?
Tienes que presentar el modelo 111. La obligación nace por retener IRPF en las facturas de profesionales, no por tener nómina. Cada factura con retención que recibes la declaras tú como pagador.
¿El modelo 111 es lo mismo que el 115?
No. El 111 declara retenciones de trabajo y actividades económicas. El modelo 115 declara las retenciones por el alquiler de inmuebles urbanos. Si pagas la renta de tu local de actividad, necesitas ambos.
¿Puedo presentar el modelo 111 sin haber retenido nada?
Sí, y a veces es obligatorio. Si en algún periodo del año tuviste retenciones, debes seguir presentando los trimestres siguientes aunque salgan a cero, marcándolos como sin actividad. Así Hacienda sabe que no hay un olvido.
¿Qué retención aplico a un autónomo recién dado de alta?
Un nuevo profesional puede aplicar el 7% el año de inicio de actividad y los dos siguientes, en lugar del 15% general. Debe comunicarlo por escrito al pagador. Pasado ese periodo, vuelve al tipo general.
¿Cómo se declaran las retribuciones en especie?
Como ingresos a cuenta, en el bloque de rendimientos del trabajo en especie del modelo 111. Valoras la retribución a precio de mercado, aplicas el porcentaje correspondiente e ingresas el resultado, salvo que repercutas el coste al trabajador.
El siguiente paso
Abre tu Sede Electrónica de la AEAT, revisa qué trimestre tienes abierto y suma las retenciones de nóminas y facturas de profesionales del periodo. Anótalas en un borrador antes de que llegue el día 20: con los números ya cuadrados, la presentación es un trámite de cinco minutos. Si manejas un equipo o varias actividades y quieres automatizar el seguimiento fiscal con herramientas a medida, en soluciones de inteligencia artificial para empresas tienes una vía para dejar de hacerlo a mano. Y si esta lectura te ha sido útil, en finanzas personales encontrarás más guías para ordenar tus cuentas.